Cuando decimos que en Colegio Encinos hay robótica desde primero de preescolar, algunas familias se preocupan: ¿no son muy chiquitos para la tecnología? La pregunta es razonable, y la respuesta es que la robótica a esa edad tiene muy poco de pantallas.
Qué hace un niño de tres años en robótica
Construye. Apila, encaja, prueba si la torre aguanta, se le cae y vuelve a intentar. Sigue una secuencia de colores y luego inventa la suya. Mueve un tren por una vía y decide por dónde va. Todo eso es la base del pensamiento que después se usa para programar.

Qué desarrolla
- Pensamiento lógico: si hago esto, pasa aquello.
- Secuencias: el orden de los pasos importa.
- Motricidad fina: encajar piezas pequeñas.
- Tolerancia a la frustración: fallar forma parte del juego.
- Trabajo en equipo: ponerse de acuerdo sobre qué construir.
- Lenguaje: explicar lo que hizo y por qué.
El coding sin computadora
A partir de tercero de preescolar se suma el coding: dar instrucciones ordenadas para que algo ocurra. Muchas actividades se hacen sin pantalla, con tarjetas de flechas, cuadrículas en el piso o pequeños robots que avanzan según lo que el niño programó con botones.
¿Y luego?
En primaria la robótica se vuelve proyecto: diseñar, construir y programar robots con motores y sensores. Nuestros alumnos de sexto llegaron hasta el FIRST LEGO League Challenge, una competencia internacional para escolares. Todo empezó con bloques en preescolar.
Qué puedes hacer en casa
- Bloques de construcción sin instructivo: que invente.
- Juegos de «robot»: tú das instrucciones y él las sigue, y luego al revés.
- Recetas sencillas: seguir pasos en orden.
- Preguntar «¿qué pasaría si…?» mientras juega.



